PEQUES

Recuérdalos como fueron cuando eran pequeños

Angelitos inocentes, querubines ingenuos, muñecotes rechonchos pletóricos de alegría. Llegan, nos desvelan y se acoplan en nuestras vidas.

Esos seres extraños a los que miras al principio no sabiendo muy bien en que se parecen a ti, son la parte que falta de nosotros, una usurpada extensión que nos hace ver lo que fuimos y comprender a nuestros padres, a los que no entendimos.

Ellos se nos entregan a raudales, coméroslos ahora en su jugo, no escatiméis besos, caricias, mimos y consentimientos. Cogedlos, achuchadlos, disfrutadlos y malcriadlos, no podemos vivir por ellos, pero sí lo haremos para ellos.

Creando un reportaje único es la mejor forma de recordar aquellos tiempos, por eso divertiros y a la vez, recrearos haciéndoles felices.